E d i c i o n e s G r i l l o M
P o r t a d a
B i b l i o g r a f í a


Cinco poemas del libro "avía un río..."

ilustraciones de Vivian Scheihing

Publicado en noviembre 2007. Santiago, Chile.
Ver Presentación de Waldo Rojas


Introducción en dicho libro:


El lenguaje propio de este poemario recomiendo leerlo de corrida, sin reflejos condicionados por la ortografía normalizada.
Con todo mi respeto a la señora RAE y su tremenda lengua, advierto la eliminación, en esta poética, de cinco letras: b, h, ñ, y, z. Peor aún, ocurren otras reglas, más allá de un mero criterio fonético, en este poemizar. Me las guardo, para tener la exclusividad de corregir mis erratas.

Ejersisio

Lo avlante qe aqí narran
uni versos para lelos
i escritos encontráos

son menos imaginarios
de lo qe aparentan eios.

Ditxas istorias orales
ió juro qe son reales
como todo lo fictisio


Avía un río…


I

En nostro río nasieron
nostro diose mui amáo,
i cuando ello reían
avía pese pa todos
i fiestávamos lo vautismo
ritual de las vírgenes,
avía aguas sanadoras
i carrera de pirauas locas.

I si lo diose enojáo
lo flujo se tegnía de rojo,
de guerrero decapitáo,
avía amvre
i lo nenúfar i pato
i todo lo avitante de nostro río
seivan flujo avajo
agusanáos de peste grise.

Mas,
en nostro río nasieron lo diose
i las aguas con flujo armónico
o trancurrir malsano
son nostra vida i muerte,
son nostra memoria
i lo canto de lo ansestro…


II

Avía un río
qe tenía mui agua i pese
i lo secaron.



Carta


Segnor presidente:

Con todo lo mío respeto
lescrivo i comunico esta qeja.

Qe ió represento arta jente
destas llanuras, del desierto vesino
i más allá.

Nos, somos cansáos
con provlemas del clima,
qe por estas sonas
el tempo está loco.
Llueve cuando non tiene qe,
i an caído de lo sielo
ielo grande como vaca.

Tres casas, un granero,
mutxos muevles i mi tía,
an fenesido con la cavesa rota.

Lo sol se asoma cuando le canta
lo árvole son desplumáo,
non ai fruta pa lo crío,
lo trigo nase i muere grise,
la letxe de vaca tanvién grise,
ai una plaga de insesto
i lo río negro ediondo
agonisa de seqedá.

Se empodera lo desierto
nos da julepe lo raresa
la mía testa non crede
qe son mal jenio de diose.

Lo ansiano disen qe
lo funcionario mui fresco
del Ministerio del Clima
se solean i verdean ellos,
se regalan lo mejor metéo,
a sus clanes, a ello mismo
i provocan lo desiqilivrio
desta sona loca.

Lo ansiano sentensian qe
se castigue, selimíne
lo funcionario torsío,
antes qe la mía jente
lo despida a Ud. mismito,
Segnor presidente.

Ió le ruego a usté de agregar
lo sentimento distinguido del escriva
desta sona enferma.


Trememunda vestia*


Avía (una ves non es costumvre)
mui allá
a una distancia lejana
en un continente perdido
e lejos allende de los mares,
a lenguas de otra parte,
arriva de las colinas,
a canto de pájaro,
39 inavitantes qe vivían
en otra parte
a mutxas lenguas de todo
en una peqegna ínsula
en una terra lejana.

Cuando venía lo tempo de la cosetxa,
todo nostro clan
celevrava con cumvias
i mutxa alegría, imajínate.

Incumvía a mimismo, autoridá,
Alcalde desta ínsula,
conseguir una nueva i apasionante
–en jeneral lo era-
atrasión,
un número peso pesáo
(en veces un enano)
SENSACIONAL.

Este agno me supersuperé
a mi mismo, después de,
ni les cuento la casería,
enjaulé para desafiar
al pópulo, ia los peleantes,
¡un Perro de Comvate!

Pero,
¿Qién iría a enfrentarse
con esta vestia trememunda?

Ió non...

* Poema de Ion Lenon recreáo.


Un mui curioso animal

(a Talleres del mar)

Marejeando por lo ponto
e la tripulasión cansá
iá peleándo de latéaos
olvidé cuando i porqé
vuscávamos al Leviatán.

Tamvién lo animal serprón,
mitá serpiente mitá tivurón,
es decir, mui casávamos
unas vestias molestosas
por mero intinto casador.

El Tuerto avistó primero
un varril vago sin norte
qe curiosos lo pescamos.
¡Qe sorpresa contenía!
un mui curioso animal
qe tuvimos qe despertar:
¡un náufrago mono avlante!

Sin decirnos agua vá
nos creió sus enemigos,
primero nos escupió
e cantó mui asustáo:

- Non cantaré ni amarráo
como primavera atrasión
pa vuestro Alcalde seloso.
¡antes morir aogáo!

¿cree la llegua cuatrojo
qe canta más afináo
qe ió, el mono avlante?

Le dimos pastel de txoclo
pan i vuen vino le dimos,
el mono avlante se calmó
cuando nos supo amigos.

Luego nos muestra carné
(Sindicato de Fenómenos Unidos)
e nos declamó un poema
sin qe se lo pidieran:

Poema qe resitó el mono náufrago

Ei visto artxipielagos
siderales ei visto,
e islas con sielos locos
qesperansan al galero.

Notxes avisales ei visto
sognando mui exiláo.

Ooo tú, mui fuersa futura
¿sois un millón de pájaros
volando en lo doráo?

Lo mono náufrago avlante
non era mui divertío
mas, las leies de lo mares
mui aún las respetamos
por eso lo soportamos
solo asta el próximo puerto.


Vate Verde

Se supo del Vate Verde
qe creíamos iá muerto
o internáo en Selenia
o vagnándosen ron.

Avordó la nostra nave
qe mui avurría viajava
se supo inmediatamente
por lo circuito cavrón.

Lo capitán txupamedias
se disfrasó mui de gala
pa resivir al viejo siego
qien pidió estar al timón.

El mentáo Vate Verde
tenía saviduría
de los tres monos mui savios:
non veo, non escutxo
i mui menos digo nada.

Todo lo nauta savían
alguno poema i cansión
del vate más respetáo
de toda la constelación

algo qe recuerdo del Vate Verde

Ió conosco de corasón
caminos desconosíos
qe iá puedo recorrer
con ojos enseguesíos.

Según un lerdo istoriador
qedóse siego pa siempre
por ser testigo vendito
de una nova elefanta.

Pa mí qe senseguesió
mui cansáo de pilotear
i solo qería cantar
diaspóricas epopéias.

Toditos qisimos estar
lo Vate Verde escutxar
mas solamente durmió
i naiden lo molestó.

El viejo mui cavalgando
en sus recuerdos perennes
i nos viajó mui sognando
a los diaspóricos verdes.


E d i c i o n e s G r i l l o M
P o r t a d a
B i b l i o g r a f í a